lunes, 24 de mayo de 2010

Cita dominical


Una de las aficiones que tengo desde pequeño, en los últimos años bastante descuidada, es la de coleccionar monedas. Siempre fui de recopilar monedas de poco valor. Primero porque en esa época la mayoría de las veces sólo contaba con las 500 pesetas semanales que me daban mis abuelos. Y segundo porque era más la ilusión que otra cosa. Lo mismo me llamaba la atención una moneda pequeña de cobre que una lujosa de plata. Lo importante era la Historia que podía haber detrás, y las pequeñas historias de los sitios por donde hubieran pasado y de las personas en cuyos bolsillos hubieran estado. Imaginación al poder. Mi cita dominical con los puestos de monedas de "La Plaza" (la Plaza de la Libertad o mercado de abastos gaditana) era prácticamente sagrada. Por cierto, que le debo una visita a mi amigo Miguel, que domingo tras domingo nos vió a mi hermano y mí crecer. Y al resto de amigos, que acudíamos a rebuscar entre sus cajas de lata llenas de metal, sus bolsas o sus álbumes. Un abrazo desde aquí a Carlos y los demás... Me acuerdo de una moneda que me impactó. Tiempo atrás había visto, en un fascículo coleccionable, la foto de una moneda francesa de tres colores con un impresionante grabado del monasterio de Mont Sant Michel. En dicha publicación se mostraba la moneda y una foto original del lugar. El misterio aquella foto y aquella moneda me llevó automáticamente a pensar que se trataría de una moneda antigua y casi imposible de conseguir. No hace falta describir mi sorpresa cuando un domingo la ví entre las páginas de uno de los álbumes de Miguel a un precio asequible, ya que se trataba de una moneda moderna de 20 francos. Desde entonces, tengo apuntada en mi agenda de viajes una vueltecita por Mont San Michel, a donde no pudimos acercarnos cuando fuimos de viajes de novios a París mi "Pintora Favorita" y yo. Supongo que para entonces nos tendremos que releer un libro llamado "La Promesa del Ángel", que tiene como escenario la construcción de la abadía. El libro no es ni mucho menos tan bueno como pretenden hacer ver en la contraportada (¡llegan a decir que es una mezcla del "Nombre de la Rosa" y los "Pilares de la Tierra"!) pero no estará mal para ponerse en situación antes de darse un paseo por allí.