lunes, 20 de diciembre de 2010

Capitulo 2 del viaje a Egipto - Karnak (1ª parte: Los Patios Exteriores)

Ya nos toca madrugar el Martes 28 de Abril, pero afrontamos con ilusión nuestro primer día en el Egipto de los Faraones. El plan de esta mañana es intenso: Karnak, Valle de los Reyes, Templo de Hatshepsut, Colosos de Memnon… En el restaurante ocupamos el mismo sitio donde nos sentamos ayer para la cena, y que mantendremos el resto del crucero, siguiendo la recomendación del guía. De esta forma permitimos que se organicen mejor. Para el primer desayuno no tenemos demasiado tiempo, sobre todo teniendo en cuenta lo que cuesta decidir qué comer entre todas las cosas del buffet que nos ponen. Pero tardamos poco en acostumbrarnos a lo bueno. Los camareros sonríen con una amabilidad impropia de estas tempranas horas. Hacemos cálculos y algunos deben haber dormido poquísimo dada la hora en la que acabó la cena.
Algo a las afueras de Lúxor se encuentra nuestro primer objetivo…El Templo de Karnak.
Reproducimos un mapa de la región de Tebas para situarnos. 

Bajamos del barco y nos espera el autobús para ir al Templo de Karnak. Atravesamos la no muy grande ciudad de Lúxor y por el camino vemos de pasada el Templo de Lúxor, que visitaremos esta tarde y que se encuentra en el corazón de la localidad. 
 Nos dirigimos a la entrada y atravesamos una sala donde se encuentra una maqueta que reconstruye el Templo. 



Para situarnos nos vendrá bien el siguiente esquema…
Situado en la Antigua Tebas, fue durante siglos el más influyente centro religioso egipcio. Aunque de forma principal dedicado al dios Amón, en realidad era un complejo de templos donde también se veneraban a otros dioses (Montu, Mut, Jonsu, Opet, ó Ptah). Unos treinta faraones contribuyeron con sus edificaciones a convertirlo en el lugar religioso más antiguo y grande de la historia de la Humanidad, de la que es Patrimonio declarado por la Unesco desde 1979.
Este es el ticket para entrar al recinto, que ya iba incluido en el precio del viaje contratado, por lo que fue el guía el que se encargó de comprarlos y repartirlos al grupo.

Amanecer en Lúxor.

Una vez atravesada la gran explanada nos reciben la avenida de esfinges y el Primer Pílono
Nuestro guía Yasser comienza con sus entretenidas y didácticas explicaciones. Comenzando por una sintético repaso a los faraones más importantes de la historia del Egipto Antiguo: Menes (el unificador del Alto y Bajo Egipto), Zóser (y su gran arquitecto Innhotep, el que pasó de la construcción con adobes al uso de la piedra), y otro de la Dinastía XI, Monthuhotep Neb Hebt Ra, que se encargó de reunificar Egipto y cuyo nombre impronunciable hizo que el Habibi lo rebautizara como “Pepe”... 
La lista de faraones es interminable, pero conviene echarle una ojeada para situarse un poco en el tiempo. Aquí destacamos los más importantes:
El templo de Karnak se encuentra a unos 4 kilómetros del Templo de Luxor y ambos estaban unidos por una larga avenida de esfinges ó “dromos, gran parte de la cual se encuentra hoy día bajo el suelo y en proyecto de ser sacadas a la luz. 
Para ello, el gobierno egipcio expropia poco a poco las casas y edificios situados encima: si un edificio actual se derrumba ya no se puede construir allí, para que el día de mañana la avenida sea completamente restaurada.
Las esfinges tienen cabeza de carnero, en representación del dios Amón, y cuerpo de León. Entre sus patas, una pequeña estatua del rey en su forma de Osiris y portando el Anj entre ambas manos.
El pílono lo forman dos pirámides truncadas que a modo de gruesos muros flanquean la entrada al templo. En realidad, Karnak lo constituyen muchos templos construidos a lo largo del tiempo desde el corazón del complejo hacia afuera, por lo que se pueden contar hasta diez pílonos en total. Este que vemos primero es el más “moderno” de todos pues cierra la última de las construcciones realizadas.

Atravesamos estas gigantescas puertas para llegar la Primer Patio:
En el centro del Primer Patio se encontraba el denominado Quiosco de Taharka, del que tan sólo queda en pie una de las diez columna papiriformes de que constaba el edificio, y un bloque de alabastro semejante a un altar, todo ello frente al Segundo Pílono.


Unas columnas de capitel papiriforme cerradas forman dos pórticos, a cada lateral del Primer Patio. Y delante de ellas aparecen las esfinges que continuaban a las  exteriores y que fueron retiradas para despejar el patio una vez que éste fue construido…
Al fondo se divisa la Capilla Tripartita, construida por Seti II para las barcas sagradas.
La nave central, destinada al descanso de la barca de Amón en su recorrido, consta de 3 nichos para albergar estatuas reales, mientras que las capillas laterales albergaban la barca de su esposa, la diosa Mut y la de su hijo, el dios Jonsu. Amón, Mut y Jonsu constituían precisamente la denominada Triada de Dioses Tebanos.



En la siguiente foto, desde fuera y en un lateral del patio vemos el pequeño Templo de Ramsés III. Flanqueado a su entrada por dos estatuas del rey, su estructura es casi idéntica a la del gran templo de este faraón que se encuentra en Medinet Habu. Un pílono da entrada a un patio con pilares osiríacos representando al rey. Una sala hipóstila de dimensiones reducidas y con columnas de capiteles papiriformes cerrados. Las cámaras posteriores, destinadas a acoger la tríada de Karnak se encuentran al parecer en gran penumbra, perfecto hábitat para los pequeños murciélagos, aunque no tuvimos tiempo de entrar para buscar alguno.

 Vista de la avenida de las esfinges y las montañas tebanas desde el Primer Patio.

Frente al Segundo Pílono quedan los restos de uno de los dos Colosos de Ramsés II que en su día lo flanqueaban. También, otra escultura de este rey que sí se conserva puede verse aquí, representado de pie y entre sus piernas una pequeña estatua de la princesa Bent-Anat.




 
En estas dos fotos de arriba podemos observar los dibujos y jeroglíficos que adornan las paredes del Segundo Pílono. Aún se puede apreciar el lugar donde se anclaban las bisagras de unas gigantescas puertas que cerraban este Segundo Pílono e impedían el paso hacia la zona más impresionante del Karnak…“El Bosque de Columnas”. Pero eso os lo contaré otro día...  
Ahora os dejo con un fragmento en vídeo de las explicaciones de Yasser mientras la cámara hace un giro panorámico por el Primer Patio:
video

¡Hasta el próximo capítulo!