viernes, 25 de febrero de 2011

Capitulo 3 del Viaje a Egipto - Valle de los Reyes (5ª parte: Tutankamón)

Momento culminante de la visita: Tutankamón. Hay muchos datos sobre el "chaval" por ahí, así que sólo unos detalles informativos imprescindibles. 
 
La entrada a la tumba de Tutankamón hay que comprarla aparte, no incluida en la visita. Son 100 "lerus" (L.E.= libra egipcia). Hay que comprarla al pasar por la taquilla antes de comenzar todas las visitas de las tumbas porque después puede ser difícil por falta de tiempo. 
Según algunas opiniones que leímos en internet, hay gente que no la visita porque en realidad no es grande ni se puede ver mucha decoración. Nosotros entramos por varias razones: por lo que representa en la historia de la egiptología, para ver la única tumba que aún guarda su momia, porque en la visita guiada no te dejan mucho margen para ir por tu cuenta y ese tiempo que te dejan para entrar en Tutankamón quizás no lo podríamos aprovechar en otra tumba, porque en viajes como estos muchas veces hay que ver algunas cosas que son “obligadas” y no todos los días se va a Egipto…A nosotros desde luego no nos decepcionó…
De la XVIII dinastía (?, h. 1372 - Tebas ?, 1354 a. C.). Tutankamón era yerno del faraón Akenatón, que murió sin dejar hijos varones; por ello le sucedieron sus yernos, Semenkera y Tutankamón; este último, hermano del anterior, accedió al Trono hacia el 1360 a. C. De hecho, hasta la muerte de su suegro, Tutankamón llevó el nombre de Tutankatón, en honor del dios solar Atón cuyo culto había impulsado Akenatón con carácter casi monoteísta. Pero otras teorías más modernas dicen que Tutankamón pudo ser hijo de Akenatón. En definitiva, según las fuentes consultadas, el árbol genealógico de esta saga es diferente, debido a la falta de datos fidedignos...
Tres años después de acceder al Trono, el nuevo faraón restableció el culto tradicional y, por consiguiente, el poderío de los sacerdotes de Amón, seriamente debilitado en el reinado anterior; al mismo tiempo, devolvió la capitalidad a Tebas, abandonando la capital creada por Akenatón en Amarna; y para simbolizar estos cambios, sustituyó su propio nombre por el de Tutankamón (que significa «la viva imagen de Amón). Su reinado no tuvo otro significado que este restablecimiento del orden tradicional del Egipto faraónico, bajo la influencia de los sacerdotes y generales conservadores. Tutankamón murió cuando sólo contaba 18 años y llevaba seis de reinado, probablemente en un motín palaciego. 
Kv62, numeración que recibió el "aposento final" del joven faraón, se encuentra cercana a la entrada de otras de  tumbas. De hecho, nos sorprendió un poco, pues sabiendo que Howard Carter se pasó bastante tiempo buscándola, pensábamos que iba a estar localizada en un lugar más apartado del "meollo" del Valle. 
Localización de la tuma de Tutankamón
Ficha técnica de la tumba Kv62: Tutankamón
Plano de la tumba. En este caso las estancias no se sitúan a lo largo del terreno sino adyacentes unas a otras, sin penetrar excesivamente en la tierra.
Recreación de la tumba con sus tesoros incluidos, tal y como debieron verlos Carter y su mecenas. Sobre los tesoros ya hablaremos cuando visitemos el Museo de Antigüedades de El Cairo, ya que ese es el lugar donde se encuentran.
 Fotos de la momia de Tutankamón bajadas de internet, en su urna de cristal, en la que está expuesta desde 2007 a la vista de todos (antes no se podía ver al estar dentro del sarcófago).
Aquí, el arqueólogo Hawas (apodado el "Indiana Jones egipcio") toqueteando el cuerpo del faraón sin guantes ni nada. Suponemos que los estudios microbiológicos de la momia ya estarían hechos...
El sarcófago en donde, hasta hace poco estaba la momia. Teniendo la protección que vemos a continuación, era poco probable que la momia saliera a darse un paseíto de vez en cuando por el Valle. Diseño apropiado para espíritus poco claustrofóbicos: 
Protección de la momia de Tutankamón:
Capillas doradas: 1, 2, 3 y 4;
Sarcófago de cuarcita: a;
Ataúdes antropomorfos: b, c, y d
Ea, para que quede claro...
...de que estuvimos allí.
Antes…y después. El tiempo no pasa en vano ni para el faraón, a pesar de los intentos por alcanzar la inmortalidad. En la primera foto se parece a Jorge Lorenzo (imaginarse que tiene un casco de motorista). En la segunda, más vale no sacar parecido razonable para que no se enfade nadie.
Quien quiera saber más sobre el Tutankamito y su tumba, ya sabe, que se vaya al ¡próximo capítulo!
Referencias bibliográficas:
• Información general sobre el Valle de los Reyes: http://www.terra.es/personal/miguellb/vallereyes/kvindice.htm
• La Tumba de Tutankamón: