lunes, 24 de septiembre de 2012

La típica Casa Pompeyana


Mientras desde el punto de vista de la construcción pública, por otra parte rica y variada, Pompeya refleja de manera bastante fiel los cánones arquitectónicos que también se encuentran en otras ciudades itálicas, desde el punto de vista de la construcción privada ofrece un vasto panorama, único en su tipo, que permite observar las diferentes tipologías constructivas que se subsiguieron a través de los siglos, desde la época pre-samnita hasta la imperial que acabó en la catástrofe del 79 d.C. La importancia de los hallazgos de casa y villas privadas en zona urbana y suburbana de Pompeya tiene un carácter dúplice relacionado, por un lado, con el descubrimiento de los distintos materiales empleados, de las distintas soluciones constructivas y de los diferentes estilos que se pueden individualizar en los edificios y, por el otro, con la ilustración de la vida social y privada y social de los ciudadanos, que se puede ver en su desenvolvimiento cotidiano, justamente a través de las estructuras arquitectónicas de casas, tiendas, villas lujosas y talleres. Los distintos periodos de la ciudad están marcados en el campo edilicio por el uso de distintos materiales, ya para la arquitectura pública, ya para la privada. Los edificios más antiguos, que se remontan al periodo anterior a la conquista de los samnitas, fueron realizados utilizando los materiales disponibles en el lugar, especialmente la arenisca y la toba: en general, muestran un carácter decididamente sencillo, que debía obedecer principalmente al criterio de la funcionalidad. Al lado de la toba y de la arenisca, en el período itálico aparecen materiales de construcción de orígen lávico, éstos también fácilmente localizables en el lugar: las soluciones constructivas adoptadas, aún manteniendo un carácter sobrio, reflejan una mayor atención al aspecto estético y denotan una cierta influencia de origen helenístico. Los dos tipos de morada privada, la pre-samnita y la itálica, se desarrollaban en torno a un atrio central, flanqueado en los extremos por ambientes llamados alae y cubierto por un techo a cuatro aguas inclinadas hacia el interior que, gracias a una abertura central (compluvium), aseguraba la iluminación de la casa y el abastecimiento de agua pluvial, que se recogía en una pila colocada debajo (impluvium), en comunicación con una cisterna. En torno a la corte, donde antiguamente se ubicaba el hogar y donde se encontraba el altar de los Lares, se organizaban los ambientes (cubicola); en el fondo se abría el tablinum, que antiguamente era la habitación nupcial, y luego la sala de recepciones, desde la que se podía acceder al hortus, un jardín de modestas dimensiones. A partir de la conquista romana, las construcciones, en las que se utilizaban materiales locales, pero también ladrillos, se vuelven cada vez más complejas y articuladas. Los atrios se vuelven múltiples, aparece el peristilo de gusto estrictamente griego sobre el que se abren los distintos ambientes domésticos, entre los que se encuentran nuevas salas destinadas a la recepción y al reposo; se vuelve común el triclinium, él también de derivación griega, donde se consumen comidas; el pequeño hortus se transforma en muchos casos en un amplio jardín cultivado, con frecuencia embellecido con estanques, fuentes y esculturas. En la época imperial, el gusto por la decoración y la fastuosidad da vida a casas lujosas y a verdaderas villas. Decididamente más modestas eran , en cambio, las casas ocupadas por las clases menos pudientes, que con frecuencia estaban dispuestas como las modernas casas adosadas y, en algunos casos, eran de varios pisos.

Esquema típico de la "Domus Pompeyana"
  1. "Compluvium": Abertura en el techo para dar luz y hacer entrar el agua de lluvia en el "impluvium".
  2. Piso superior al que se accede mediante la escalera del lado del atrio.
  3. "Atriensis": Custodio de la casa y vigilante del ingreso ("Vestibulum" y "Fauces").
  4. "Cubícula": Habitaciones para el reposo.
  5. "Alae": Zonas de estar a ambos lados del atrio.
  6. "Triclinium": Comedor con tres camas especiales alrededor de la mesa (fijas de mampostería o móviles).
  7. "Culina": Cocina comedor con :
    1. "Lalarium" para los Lares, es decir, los dioses tutelares de la casa.
    2. Patio de servicio.
    3. "Apotheca", o sea, la despensa y el horno.
  8. "Balneum": Baño con locales y agua a distintas temperaturas.
    1. "Frigidarium".
    2. "Tepidarium".
    3. "Caldarium".
  9. "Gynaeceum": departamento femenino. En numerosas casas, esta zona, como la de la servidumbre y la de los huéspedes, tenía ingreso y atrio propios, conectados a la zona donde se dejaban los animales y las carrozas.
  10. Segundo "Peristylium" con un gran jardín, casi siempre presente en las moradas mayores. En mayor medida que el primero, este jardín estaba enriquecido con un canal con chorros de agua y peces ("Euripus"), con templetes ninfeos, con fuentes y estatuas de divinidades, pérgolas ("Vitea Tecta") y triclinios para el almuerzo al aire libre.
  11. "Oecus" y "Diaetae": salas de estar que daban al gran jardín. La casa casi siempre tenía un ingreso secundario o de servicio ("Posticum").
  12. "Triclinios" para las distintas estaciones o "Oeci", "Exedrae", otras salas de estar distribuidas en torno al segundo peristilo más amplio.
  13. "Viridarium": Jardín con fuentes y estatuas y, a veces, con el huerto de la casa ("Hortus"). Todo alrededor, la columnata cubierta ("Peristylium").
  14. "Andron": Corredor de acceso.
  15. "Impluvium": Pila para recoger el agua de lluvia, en el centro del atrio ("Atrium"). Al lado de la pila, la mesa sacra junto a la urna ("Cartibulum con "Situla").