lunes, 28 de diciembre de 2015

Capítulo 15 del Viaje a Egipto: La fábrica de papiro

En cada una de las grandes ciudades de Egipto que visitamos (Lúxor, Asuán y Cairo), el viaje organizado tiene preparada para nosotros una excursión especial, especialmente preparada para sacarnos los cuartos, a sabiendas de que casi todo el mundo cae gustoso en la trampa obligada pensando...¡para una vez que vengo a Egipto! En Lúxor fueron las esencias, en El Cairo serán las joyas y en Asuán tocan los papiros. De todas estas excursiones, es esta última la más interesante, porque nos hacen una demostración de cómo se fabrican las hojas de papiro. Aprovechamos este momento para investigar un poco más (gracias como siempre a algunas búsquedas sencillas por internet) sobre esta planta y el proceso de su elaboración, que sirvió como base física para que la Humanidad diera uno de los pasos más importantes de su historia: el desarrollo de la escritura.

A partir del IV milenio a.C., egipcios y sumerios, éstos en Mesopotamia, desarrollaron las primeras escrituras de la historia, que exigían contar con un medio útil, seguro y duradero para conservar y transmitir sus mensajes. Los sumerios lo encontraron en las tablillas de arcilla, y los egipcios inventaron el papiro, un producto de manufactura mucho más sofisticada, pero más práctico y versátil que la arcilla, el marfil, la corteza vegetal o el cuero. Por sus múltiples cualidades, se trata del mejor soporte para la escritura hasta la invención del papel tres mil años más tarde, hacia el 105 d.C., en China.
Comienza la explicación.
Entre las muchas riquezas que producía el país del Nilo, había una planta, el Cyperus papyrus, con cuya fibra se fabricaban, ya en épocas predinásticas (3500 a.C.), múltiples objetos de uso cotidiano, tales como esteras, cortinas, calzado, cuerdas, cestos o pequeñas embarcaciones. 
Estanque situado frente al Museo del Cairo. En segundo término, rodeados por nenúfares, una pequeña muestra de papiros.
Al mismo tiempo, la escritura jeroglífica, imprescindible para las actividades administrativas, religiosas y creativas de aquella sociedad tan tempranamente organizada, encontraba el soporte apropiado en el rollo de papiro, considerado por muchos autores el primer "libro" de la historia. La forma cursiva (simplificada) de la escritura jeroglífica, denominada hierática, apareció en los albores del Imperio Antiguo (3200 a.C.) para su uso sobre papiro, y la escritura jeroglífica se reservó para su uso monumental sobre piedra.
Fotos tomadas durante la explicación sobre la manufactura de los papiros a partir de la planta.
Ésta es la planta del papiro. Es una planta ciperácea, que florece en verano. Solía crecer en las orillas del Nilo y especialmente en el delta, en tiempos faraónicos. Era la planta del Bajo Egipto. En la actualidad sólo la podemos encontrar en estado silvestre en Etiopia y Sudán. Su extinción en Egipto se podría haber debido a la extrema explotación que sufrió.
En un momento dado de la explicación, el empleado de la casa de los papiros se remite a una magnífica copia del Juicio de Osiris en el papiro de Hunefer, cuyo original reproducimos a continuación. Lo que podríamos denominar un antepasado del Juicio Final de los cristianos. No hay nada nuevo bajo el Sol.

Proceso de fabricación del rollo de papiro
El término "papiro" procede del griego y significa "el faraónico", ya que su fabricación y venta constituían un monopolio real. La fabricación del papiro tenía que hacerse en un lugar cercano al pantano ya que debía de estar fresco para poder cortarse.
 
  • Para la confección de las hojas de papiro, de toda la planta sólo se aprovechaba el tallo o tronco de la planta, de 3 a 6 metros de altura.
  • Primero se quitaba la corteza verde (1), que no se desechaba pues su dureza (como la del bambú) y su flexibilidad (como la de la tela) la hacían óptima para fabricar muchas otras cosas (sombreros, zapatillas, sandalias, cestas...).
  • La médula del tronco se corta en láminas finas. Unos pequeños golpes a cada lámina para extraer el exceso de agua y posteriormente se dejaban secar al sol.
  • Si se quería modificar el color, se dejaba reposar unos 6-12 días en agua. A mayor número de días, más oscuro el color.
  • Después, estas tiras se contraplacaban para formar así el rollo (2). Primero una capa verticales y a continuación, se añadían capas horizontales sobre esta primera capa sin dejarla secar, ya que el jugo que desprendía el papiro permitía unirlas.
  • Inicialmente se escribía en la dirección marcada por las fibras.
  • Para dar la apariencia de hoja, y unir muy bien todas las capas, se golpeaba el trenzado con una maza (3), dejándolo reposar durante varios días bajo un peso que lo prensaba.
  • Después, se alisaba con una piedra para darle un tacto más fino (4). Los bordes se recortaban para lograr una buena presentación. La lámina resultante era flexible y resistente, inodora e impermeable. 
  • Luego se unían las hojas con una pasta, formando rollos. El enrollado era horizontal. Las capas horizontales debían quedar en el interior (recto) del rollo, y las capas verticales en el exterior (verso). Según las necesidades del texto se pegaban las láminas entre sí cabalgando unos centímetros unas sobre otras; la técnica empleada era tan perfecta que cuesta detectar las juntas. 

    Su presencia en el Antiguo Egipto hizo que entrara en el ámbito del arte. Su utilización más popular era la elaboración, en forma de hojas, para la escritura. Los escribas utilizaban las hojas de papiro enroscadas formando rollos para anotar todos los escritos. Aprovechaban la parte donde las hojas quedaban en horizontal, evitando así que el papiro se rompiera (se escribía en la dirección marcada por las fibras). El papiro era muy manejable y podía contener en muy poco espacio mucha información y era fácil de transportar.


    Nuestros papiros y su certificado de autenticidad
    Cómo no rendirse por tanto a la magia del viaje y, como buen turista, traerse de vuelta algún papiro de recuerdo. Nosotros, guiados por el olfato artístico de mi acompañante y las limitaciones propias del presupuesto, escogimos estos dos ejemplares que reproducimos a continuación:
    "La Caza entre papiros es un motivo conocido desde el Imperio Antiguo. Se puede interpretar como escena realista o como un simbolismo. La caza de aves era un medio para la adquisición de alimentos y un pasatiempo de las clases altas, pero sin duda también tenía un fuerte contenido simbólico: el papiro es considerado el lugar mítico de la fecundidad, regeneración y erotismo asociado a la diosa Hathor. La caza en sí misma también es un símbolo de la victoria del orden mundial divino sobre las caóticas fuerzas amenazantes". 
    Tutankamón y su esposa Ankesenamón.
    La planta del papiro se emparenta con las plantas del plátano y de la caña de azúcar, pero a diferencia de ella, el tallo de estas plantas no contiene gelatina (azúcar) natural. Existen muchas falsificaciones realizadas con estas otras plantas, en las que se debe utilizar resinas o colas artificiales para pegar las fibras. Ésto hace que el resultado sea muy poco duradero: unas dos semanas. 
    Por el contrario, el papiro auténtico, al estar formado por el "pegamento" natural, puede durar milenios (si la humedad y los insectos los respetan). No huele a productos artificiales y no cambia de color con el tiempo ya que la gelatina natural absorbe todos los colores. Aquí mostramos los certificados de garantía que dan fe de que los papiros que compramos fueron hechos con papiro auténtico.
    Los escribas
    El papiro era el principal medio de trabajo del escriba. Esta profesión, ligada sobre todo a la administración del Estado y a la clase sacerdotal, gozó desde siempre de un gran prestigio, como lo manifiestan los numerosos textos, pinturas y esculturas que la ensalzan. 
    El escriba sentado, también conocido como "El escriba sentado del Louvre", es una de las estatuas más representativas de la escultura del Imperio Antiguo de Egipto, y una de las más famosas y bien conservadas de toda la Civilización egipcia. Miles de años en la misma postura y no se le duermen las piernas.

    El equipo de trabajo del escriba, que suele aparecer colgado de su hombro, consta de una funda de cuero para los pinceles, una bolsita para las tintas en polvo (más tarde en pastilla), un recipiente para el agua y una paleta con dos cavidades para las tintas negra y roja. La tinta negra se fabricaba con una mezcla de cola y carbón; la roja, con cola y ocre. El tiempo ha demostrado la calidad de este producto. 
    .
    Mirada al horizonte con sus ojos de cuarzo blanco, ébano y cristal de roca. Con estos materiales, se da por sentado (nunca mejor dicho) que este escriba jamás tendrá que operarse de cataratas. Así ya pasen otros cuantos miles de años más. Además, para cataratas ya están las del Nilo.

    Junto al escriba aparecen a menudo todo tipo de contenedores para la protección de los papiros: jarras de cerámica, bolsas de cuero o cofres de madera, con el objeto de protegerlos de sus conocidos enemigos: el tiempo, la humedad y todas clase de insectos. Y es que, a diferencia de la tablilla de arcilla mesopotámica, cuya durabilidad ha permitido a la arqueología moderna descubrir archivos y bibliotecas muy completos, el papiro no ha sobrevivido al paso del tiempo, y sólo el azar ha permitido que una mínima parte de la ingente documentación creada en el antiguo Egipto haya llegado hasta nuestros días. La cultura helenística, introducida por Alejandro Magno, encontraría en el papiro el mejor medio para su proyección y difusión. Su mejor exponente sería, sin duda, la Biblioteca de Alejandría.

    "Concluida la limpieza, el juez hizo inventario del contenido de los archivos: papeles del catastro, del fisco, informes varios, denuncias, extractos de cuentas y pagos de salarios en grano, en cestos o en tejido, cartas con listas de personal... Sus competencias se extendían a los más variados terrenos. En el mayor de los armarios, el indispensable material del escriba; paletas vaciadas en su parte superior para recibir la tinta roja y la tinta negra, panes de tinta sólida, cubiletes, bolsas de pigmento en polvo, bolsas de pinceles, rascadores, gomas, trituradores de piedra, cordeles de lino, un caparazón de tortuga para proceder a las mezclas, un babuino de arcilla que evocaba a Thot, dueño de los jeroglíficos, fragmentos de calcáreo que servían de borrador, tablillas de arcilla, de calcáreo y de madera. El conjunto era de buena calidad. En un cofrecillo de acacia había un objeto precioso: un reloj de agua. El pequeño recipiente troncocónico estaba graduado, en su interior, de acuerdo con dos escalas distintas, de doce muescas; el agua fluía por un agujero en el fondo del reloj, y medía así las horas. Sin duda, el escribano consideraba necesario velar por el tiempo pasado en su lugar de trabajo. Se imponía una tarea. Pazair tomó un pincel de junco finamente cortado, mojó la punta en un cubilete lleno de agua y dejó caer una gota en la paleta que pensaba utilizar. Murmuró la plegaria que recitaban todos los escribas antes de escribir: «agua del tintero para tu ka, Imhotep»; así se veneraba al creador de la primera pirámide, arquitecto, médico, astrólogo y modelo de quienes practicaban los jeroglíficos".
    Fragmento de "La Piramide asesinada"
    Trilogía "El Juez de Egipto"
    Christian Jacq
    En el siguiente capítulo, un paseo en faluca por las cataratas del Nilo.
    Bibliografía:

    sábado, 30 de mayo de 2015

    Los dioses también lloran

    "Jamás llegué a saber si fue consciente de mi presencia. Si lo fue, supongo que no vio peligro ni necesidad de ocultar ante mí, un pequeño infante agazapado detrás de una de las imponentes columnas del templo, los pensamientos que en aquel momento iba a dejar escapar en forma de pequeña y brillante lágrima. Porque no fue más que una pequeña lágrima, lo cual no es poco teniendo en cuenta de quién se trataba..." 
    Dos piedras en una foto. La del fondo, el legendario islote de Sancti Petri, probable localización del Templo de Hércules y donde, según cuenta la leyenda, el gran Julio César lloró ante la estatua de Alejandro Magno. Quién sabe si esa estatua se pueda encontrar perdida en algún lugar del fondo del mar, matarile rile. 


    Hasta que aparezca, nos contentamos con otras representaciones de Alejandro que hemos encontrado en nuestros viajes por ahí. Detalle de la figura de Alejandro Magno en el mosaico de Issos de la Casa del Fauno, en Pompeya. Copia realizada en 2005 del original romano que se encuentra en el Museo de Nápoles. A su vez, copia de una pintura helenística anterior. 
    Mientras que en la imagen anterior, localizada en el Mediterráneo medio (Pompeya), Alejandro luchaba (contra Dario III) por alcanzar la eternidad, en esta otra situada en el Mediterráneo Oriental (Templo de Lúxor, Egipto), ya lo vemos representado como Faraón.

    "No sé si antes había llorado o si en algún momento de su vida volvería a llorar. ¿Quizás de pena por la muerte de alguno de sus compañeros de batalla más allegados?¿Quizás de emoción tras alguna de sus posteriores conquistas?¿Quizás de placer en el lecho de la más bella de las reinas de Oriente? Quizás. Quién sabe. Pero esa lágrima no era de pena, emoción o placer. Era de rabia. Contenida, pero rabia".

    Quien la sigue la consigue, y Julio César también alcanaría la eternidad como su admirado Alejandro. Más de dos siglos después aún hay quién deposita un ramo de flores en su recuerdo en los restos del templo dedicado a su memoria en el Foro de Roma.

    "Ahora con el tiempo y los años doy sentido a la escena y doy fe fue así. No era lágrima de postración ante el Dios que tenía delante sino de rabia o envidia por no haber llegado ya, a su corta edad, a serlo como él". 

    Permanecer en la memoria colectiva es la mejor forma de demostrar que se ha alcanzado la divinidad.

    "Aún a estas alturas, me siguen sorprendiendo esas personas que no se detienen ante nada ni ante nadie para conseguir su propósito. No basta con llegar sino que hay que llegar primero. Se creen los mejores. Una voz interior se lo repite una y otra vez. Sólo unos escogidos lo consiguen. ¿Merece la pena?¿A qué precio? Quizás a cambio de la propia vida. Y sobre todo, a cambio de la vida de muchos más que se quedan en el camino. Otros, por el contrario, con algo de suerte llegamos a viejo para contarlo".

    viernes, 24 de abril de 2015

    Capítulo 14 del Viaje a Egipto: Presa de Asuán

    Ya estamos atracados en el puerto de Asuán, destino final de nuestro crucero por el Nilo. Aún bajaríamos más al sur, pero esta vez en convoy (como veremos en próximos capítulos). Aunque primero toca disfrutar de todo lo que nos ofrece esta gran ciudad egipcia...


    ...y el primer sitio adónde nos llevan no es de hace 3.000 años, sino de un poco más cercano en el tiempo. Podríamos decir que se trata de la primera obra de los egipcios modernos que vamos a contemplar, aunque eso es mucho decir, porque en ella intervinieron directa o indirectamente muchas otras nacionalidades. Al igual que las pirámides, también se trata de una megaconstrucción: La Presa Alta de Asuán.



    Situación de las presas
    Dibujo ilustrativo que encontraríamos más tarde en unos paneles situados en la propia presa. Apreciamos el tramo de río que está situado entre las dos presas: la moderna Presa Alta (a la izquierda) y la antigua Presa Baja (a la derecha). 
    Como vemos en el mapa que reproducíamos en el capítulo anterior, la ciudad de Asuán y la isla Elefantina quedarían más al norte (a la derecha del dibujo). Al sur (izquierda del dibujo): el comienzo o zona más septentrional del lago Nasser.
    Lago Nasser - Presa Alta - Trecho de río entre presas - Presa Baja - Continuación del río hasta Asuán
    Ampliamos un trozo del mapa para ver el detalle de la antigua situación del templo de Isis en la isla de Filé (marcado en blanco), actualmente sumergida. Como marca la flecha, el templo se trasladó a la isla de Agilkia, más alta y que sobrevivió a la elevación de las aguas.


    La Presa Baja de Asuán
    La Presa Alta no será la primera presa existente en Asuán. La denominada Presa Baja fue iniciada en 1899 por los ingleses cuando merodeaban por estos lares. Situada más cerca de la ciudad, el diseño inicial tenía 1.900 metros de largo por 54 metros de alto y pronto se descubrió que era insuficiente, procediéndose a aumentar su altura en dos fases (de 1907 a 1912 y de 1929 a 1933). A pesar de ello, en 1946 estuvo a punto de desbordarse, por lo que en lugar de aumentar su altura por tercera vez se decidió la construcción de una segunda presa ocho kilómetros río arriba. 
    Bonita vista panorámica de la Presa Baja, desde el poblado nubio que visitaríamos más tarde.











    De momento, dejamos atrás la Presa Baja de Asuán.

    Se necesita otra Presa
    image
    Vista aérea panorámica tomada prestada de la red
    La presa alta de Asuán (El saad al Aali) es una megaconstrucción, diseñada en 1.956, y construida entre los años 1959 y 1970 por los gobiernos egipcio y soviético, con el fin de terminar con las inundaciones que concurrían en el territorio del bajo Nilo como consecuencia del repentino aumento en el caudal del Gran Nilo. 
    Las torres eléctricas nos avisan de que ya vamos llegando a la Presa Alta de Asuán.


    Entre las torres aparece una especia de tenedor gigante de piedra.



    Una construcción condicionada por la Guerra Fría
    El proyecto de la nueva presa comenzaría en 1952, tras la revolución de Nasser, militar que tras su golpe de estado contra el gobierno del rey Faruq, proclamaría la república y reemplazaría las políticas pro-occidentales de la monarquía por una nueva política socialista y panarabista. 
    Amigos de conveniencia: como recuerdo a esta intervención soviética en el proyecto, quedaría el Monumento egipcio-soviético a la Amistad, obra muy del gusto de la época. 

    Durante la opulenta ceremonia de dedicación, el Presidente egipcio Anwar el-Sadat cortó la cinta ceremonial mientras una banda tocaba y se soltaba una bandada de palomas. Nikolai Podgorny, líder de la legislatura soviética, estaba presente, ya que la URSS había donado 554 millones de dólares hacia el costo total de construcción de la represa de 800 millones. “Pero de no ser por una decisión rápida de los Estados Unidos,” escribió Time, “Richard Nixon podría haber estado en la plataforma en vez de Podgorny.” 

    En un principio, los Estados Unidos ayudarían a financiar la construcción con un préstamo de 270 millones de dólares. Los Estados Unidos, junto con Gran Bretaña y el Banco Mundial, habían ofrecido 286 millones de dólares para financiar la construcción de la represa. Pero cuando el Presidente Gamal Abdel Nasser buscó ayuda de la Unión Soviética, Washington rápidamente retiró su oferta y Gran Bretaña y el Banco Mundial le siguieron.

    En un discurso durante la ceremonia de apertura, Sadat agradeció a la Unión Soviética por su apoyo y atacó a los Estados Unidos. “Su promesa rota acerca de la Alta Represa es un enlace en una continua cadena que nos deja sin duda alguna de que lo que vemos es una línea política norteamericana no amigable con las aspiraciones de los árabes, y amenazando las ambiciones legitimas que constituyen un desarrollo pacifico para la construcción de la vida sin gastarse en la guerra,” dijo.

    Como consecuencia de que Estados Unidos retirara su financiación al proyecto en 1956, el Presidente Nasser respondió nacionalizando el Canal de Suez (que une el Mediterráneo con el Mar Rojo y que había estado bajo protección británica desde el siglo XIX, convirtiéndose en un pasaje vital para el petróleo), con el objetivo de utilizar los ingresos que proporcionaba para ayudar a la construcción de la presa. Este suceso desencadenaría la denominada Guerra del Sinaí o crisis del Canal de Suez


    Gran Bretaña creía que no podía perder el control del canal. El Primer Ministro Anthony Eden desarrolló un plan con Israel y Francia – sin alertar a los Estados Unidos – para retomar el control del canal. Bajo el plan, Israel invadiría Egipto y Gran Bretaña y Francia intervendrían para “proteger” el canal. Israel invadió el 29 de octubre de 1956; al día siguiente, Gran Bretaña y Francia dieron un ultimátum a ambos lados para terminar con la pelea. El plan podría haber sido exitoso si no fuera por la desaprobación del Presidente Norteamericano Dwight Eisenhower. Molesto porque Gran Bretaña y Francia estuvieran interrumpiendo las relaciones con el Medio Oriente, les ordenó evacuar, lo que hicieron en diciembre.

    La Crisis de Suez es citada comúnmente como el final de dos poderes imperiales; "significó que ya no podían Gran Bretaña o Francia actuar por si solas en el escenario mundial". Y también supone una de las claves por la gran división que siempre ha mostrado Europa: Gran Bretaña por un lado y los demás por el otro.

    El sucesor de Eden, Harold Macmillan, determinó que Gran Bretaña debería aliarse cercanamente con los Estados Unidos en todo momento y “desde entonces, Gran Bretaña no ha querido oponerse a ninguna política de los Estados Unidos.” Francia, mientras tanto, se alejó de Gran Bretaña y los Estados Unidos y se acercó en vez a Alemania y Europa continental. “Los ganadores finales de la guerra,” escribe HistoryNet, “fueron Egipto y la Unión Soviética. Nasser, quien por si solo puede que nunca hubiera ganado el puesto que consiguió, emergió cono héroe del mundo musulmán. La propiedad egipcia del Canal de Suez fue reafirmada. La Unión Soviética, luego de esperar a involucrarse en un área considerada fuera de la esfera de influencia occidental, se vio ahora invitada por la puerta principal como amiga de los árabes.”

    Aparte de la ayuda monetaria, los soviéticos proporcionaron técnicos y maquinaria pesada y el diseño corrió a cargo del instituto ruso Zuk Hydroproject.

    El progreso llega al desierto: las ventajas de una obra faraónica
    "El Nilo se desbordaba anualmente, cuando las aguas procedentes de Uganda y Sudán fluían hacia el bajo Nilo en verano. Desde la antigüedad, estas crecidas fueron las que convirtieron las tierras próximas al río en una fértil vega, ideal para la agricultura, al dejar un sedimento de nutrientes y minerales en el suelo, el limo... 
    ...Sin embargo, la impredecible alternancia del nivel de las crecidas conllevaba la pérdida de cosechas enteras por anegamiento o sequía y la consiguiente hambruna en la población, por lo que se consideró necesaria la construcción de una presa que regulara el nivel de las inundaciones para proteger las tierras de labor y los campos de algodón".
    "Los efectos de las peligrosas inundaciones de 1964 y 1973 y las terribles sequías como las de 1972-73 y 1983-84 quedaron mitigados. Se creó una nueva industria pesquera alrededor del lago Nasser que continúa en su pugna por prosperar debido a la distancia a la que se encuentra cualquier mercado significativo".
    Al igual que la presa de Asuán, la presa más famosa de España (Isabel Pantoja) también se encuentra en la actualidad rodeada por verjas, muros y alambradas.
    Generación hidroeléctrica: Con una producción hidroeléctrica de 10.000 GWh/año, la presa alberga 12 generadores de 175 megavatios cada uno. El suministro eléctrico comenzó en 1967, cuando la presa alcanzó su cenit de producción, generando aproximadamente la mitad de la electricidad necesaria para el consumo de todo Egipto (dato que, al crecer las necesidades, ya bajaría al 15% en 1998) y permitiendo, por primera vez, la conexión eléctrica en la mayoría de los pueblos egipcios.



    El lago Nasser
    ¡Cuántos faraones del Antiguo Egipto habrán deseado ser capaces de controlar a su merced la furia del Gran Nilo! ¡Cuánto poder le hubiera otorgado a aquél que lo lograra! La magia de los sacerdotes capaz de obrar el milagro llegó, aunque se hiciera de rogar unos cuantos milenios.

    El lago Nasser es un lago artificial creado en la cuenca media del río Nilo, consecuencia de la construcción de la Presa Alta de Asuán (1958-1970). Situado al sur de Egipto, se extiende hasta pasar la frontera con Sudán. Mide aproximadamente 550 km de largo y 35 km de ancho en su punto de mayor amplitud, cerca del Trópico de Cáncer. Ocupa una superficie total de 5.250 km² y su capacidad es de 157 km³ de agua.
    En sentido estricto, se llama Lago Nasser sólo a la parte que se encuentra en territorio egipcio y que ocupa el 83% de la superficie total, mientras que los sudaneses prefieren llamar a su parte Lago de Nubia.

    La presa Alta de Asuán y el Lago Nasser en números

    "El volumen de la Presa Alta equivale a 17 veces el de la Pirámide de Giza". 
    • Medidas de la Presa Alta: 3.600 metros de largo y 980 metros de ancho en la base, por 40 metros de ancho en la cúspide. Altura: 111 metros. 
    • Cronología de la construcción de la Presa Alta:
      • Fecha de comienzo la presa: Enero de 1960. 
      • Fecha de finalización del embalse y comienzo de su llenado: 1964.
      • Fecha de finalización de la presa Alta, , fue concluida en su totalidad el 21 de julio de 1970 (o Enero de 1971 según las versiones).
      • Fecha de llenado del embalse hasta su capacidad total: 1976. 
    • Volumen de material utilizado: 43 millones de metros cúbicos.
    • Flujo de agua: en condiciones de máxima capacidad puede dar salida a 11.000 metros cúbicos de agua por segundo. Posee aliviaderos de emergencia adicionales para un volumen de 5.000 metros cúbicos y el canal de Toshka, que enlaza el embalse con la depresión Toshka.
    • Medidas del lago Nasser: 480 km de largo y 16 km en su parte más ancha; su área en la superficie es de 6.000 km² y contiene entre 150 y 165 km³ de agua.
    "El proyecto de la Presa Alta es considerado como el reto egipcio frente a la naturaleza silenciosa". 

    El precio del progreso: consecuencias negativas de la Presa Alta
    La primera y más inmediata consecuencia de la construcción de la Presa Alta de Asuán (denominada Sadd al-Alí), fue la amenaza que supuso para el pueblo y monumentos nubios situados río arriba. Inundó gran parte de la baja Nubia y fueron trasladadas más de 90.000 personas. 
    La subida del nivel de las aguas hizo necesarios una serie de proyectos de reubicación de restos arqueológicos que se llevaron a cabo durante los años sesenta del siglo XX. Varios lugares con importantes restos arqueológicos nubios fueron desmontados bloque a bloque y trasladados a ubicaciones más elevadas. En Sudán, el puerto fluvial y la terminal de ferrocarriles de Wadi Halfa quedaron cubiertos por las aguas, teniéndose que crear una nueva ciudad para sustituirlos. 
    Emprendemos el regreso a Asuán. Fotos desde el autobús.

    "El proyecto de construcción de este embalse causó inquietud entre los arqueólogos debido a que el complejo de Abu Simbel, así como otras decenas de templos, quedaría sumergido bajo las aguas. En 1960, una operación de rescate patrocinada por la Unesco, localizó, excavó y trasladó 24 de estos monumentos a ubicaciones más seguras o fueron donados a los países que colaboraron en el rescate, como el Templo de Debod, actualmente localizado en Madrid". 
    Otras consecuencias, más a medio y largo plazo, atacaron al frágil equilibrio del milenario ecosistema del río Nilo, sobre todo porque los ingenieros que diseñaron la Presa no tuvieron en cuenta el impacto ecológico que su construcción tendría sobre la fauna, la flora y la economía de los pueblos que habitaban los márgenes del río.
    • Sedimentación excesiva aguas arriba.
    • Erosión aguas abajo.
    • Desaparición de especies animales que efectuaban migraciones a lo largo del río.
    • Destrucción y salinización del delta del Nilo: la reducción del caudal del río ha causado que las aguas saladas del Mar Mediterráneo penetren en el terreno a lo largo de la costa cercana a la desembocadura.
    • Disminución de la productividad en las pesquerías.
    • Emigración de animales marinos al suprimirse la barrera de salinidad.
    • Subida del nivel freático de las aguas en las vegas cercanas.
    • Contaminación del río provocada por fertilizantes, herbicidas y pesticidas.
    • Aumento de animales transmisores de enfermedades tales como el mosquito de la malaria o los caracoles de la biharziasis. 
    Espectacular vista del Templo de Isis, cazado al vuelo desde el autobús en el viaje de regreso a Asuán.



    La foto de rigor frente a la presa. Nos vemos en el siguiente capítulo.

    Bibliografía: