miércoles, 12 de octubre de 2016

Capítulo 18 del Viaje a Egipto: El Templo de Isis en Philae

Si no calculo mal, el de Isis en Philae es el sexto templo que vamos a visitar (Karnak, Lúxor, Hatshepsut, Edfú, Kom Ombo), sin contar Abu Simbel, que vendría al día siguiente. Por eso, no estaba mal la idea de verlo desde otro punto de vista: de noche, con luz y sonido. 
Pasamos desde la motonave a una barca que nos trasladará a la isla de Agilkia, llegando al caer la noche. 
El habibi que maneja nuestra barca la atraca en el embarcadero de una forma negligentemente peculiar: la golpea bruscamente contra otras que ya estaban atracadas para hacerse sitio, con el consiguiente sustillo de la tripulación. Nuestro guía se enfada con él y, aunque sin ser cristiano, se puede decir que "le hace la cruz". 
Sustos aparte y sin que nadie se haya caído al Nilo, llegamos a Philae a tiempo de ver el espectáculo a la única hora del día y el único día de la semana en el que la función es en español.
Y nos dan la consiguiente entrada.

Al igual que otros similares de su época, el Templo de Isis en Philae consta de los componentes básicos de todo templo egipcio que se precie: explanada o dromos, pílonos, mammisi o casa del nacimiento, sala hipóstila, sancta santorum, nilómetro, templos secundarios como el de Hathor...siendo quizás su estructura más característica o diferenciadora el Quiosco de Trajano. Como curiosidad, comentar que las columnatas de la explanada, así como los pílonos, no son paralelos entre sí, debido a que las estructuras se debieron adaptar a la orografía del terreno. 
Mapa del templo de Philae y sus alrededores. 

Pero, dado que la visita a este templo fue diferentes a los demás, no nos detendremos en minuciosas explicaciones arquitectónicas que hemos realizado en las otras ocasiones. Para conocer el templo de día y en más detalle está muy bien este documental de El Ojo de Horus (a pesar de su exceso de misticismo).
Por el contrario, a continuación realizamos la transcripción casi completa del espectáculo de Luz y Sonido del Templo de Philae y nos dejaremos llevar por lo que nos cuentan los protagonistas que habitaron este lugar. En los epígrafes de cada uno de los actos está enlazado el vídeo de youtube. Los diálogos, en colores según los diferentes personajes, estarán complementados por párrafos y fotos que hemos añadido. 
.
Representación de la Isla de Philae, en el cómic de "Los Viajes de Alix"

Patio solar, explanada o dromos: Cruzamos la taquilla y nos sitúan en la explanada del templo, al principio del patio solar o "dromos", por el que se accede al templo propiamente dicho. Flanqueado por dos esbeltas columnatas que no son paralelas, servía de vía procesional y patio de acogida para recibir a los peregrinos que acudían al santuario de la diosa. La columnata izquierda presenta unos ventanucos que dan a la isla santa de Bigga o Biggeh. Las más antiguas tradiciones míticas la denominan "La isla del tiempo de Ra" y relatan que en esta isla se hallaba una de las tumbas de Osiris más veneradas por los Egipcios: el "Abaton" o "Montículo puro", en el que yacía sepultada una parte vital del cuerpo del dios.
Representación del dromos rodeado de pórticos, con el primer pílono al fondo. En el cómic de "Los Viajes de Alix"

La oscuridad ha caído sobre la isla de Agilkia. Pasan los minutos de espera y comienza el espectáculo:

(hacer clic en el enlace para ver el vídeo)
Acto de presentación de la Diosa. Isis recibía el nombre de "Gran Maga" o de "Gran Diosa", protectora de todos los humanos. Su figura no cesó de gana popularidad con el paso del tiempo. Su culto alcanzó el máximo esplendor en la época grecorromana y se extendió hasta los confines del imperio, por ejemplo, entre los galos.
Vista del pasillo exterior o dromos desde un punto de vista particular: a los pies del pílono derecho y una vez atravesado un pórtico de época romana. A través del pórtico se ven dos leones de arte meroítico nubio, que están situados en el mismo lugar donde estuvieron en su día los obeliscos del templo. Al fondo, la columnata del "dromos". 
  • NARRADOR: La noche de los tiempos. Desde el fondo de los siglos la voz se eleva.
  • HOMBRE: ¡Oh, Nilo! Padre de la vida, glorificado seas. Cuando tus aguas crecen, cuando tus dádivas descienden hacia nosotros…
  • MUJER:…la tierra se estremece de júbilo, todo renace, recibe alimento.
  • HOMBRE: Si menguas, hasta los dioses se desesperan.
  • MUJER: Los hombres se vuelven frágiles, como sombras.
  • HOMBRE: ¡Oh, Nilo! Alegra a los hombres ¡Oh, Nilo! Médula absoluta de Egipto, levántate, háblanos.
  • MUJER: Hapi te llaman cuando sales de tu caverna.
  • HOMBRE: Haz que las aguas manen de los dos cauces que portas en tus manos. Haznos don de tÍ mismo.
  • MUJER: Acude en nuestro auxilio, ¡tú!, fuente de toda vida.
  • HOMBRE: Las semillas se secan.
  • MUJER: Los niños se quejan del hambre, a los ancianos se les parte el corazón.
  • HOMBRE: Te imploramos.
  • HOMBRE 2: Mira: en el Templo preparan ya el sacrificio.
  • NILO: Sí, lo veo.
  • HOMBRE: ¡Oh, Nilo! Eleva tu voz, propágala.
  • NILO: Os he oído. Dentro de poco abandonaré mi cauce y el trigo inundará de nuevo vuestros graneros. Pero antes habrá de llegarme la señal.
  • MUJER: ¿Qué señal?
  • NILO: Esta noche, la última del año, por el este aparecerá Sothis, la estrella lejana. Durante setenta días había desaparecido del horizonte. Al amanecer, Sothis me llamará y podré satisfacer vuestros deseos. Lentamente el Sol comenzará a elevarse y entonces me desbordaré. Saltaré de mi cauce. Así ocurrió todos los años durante milenios y milenios.
      
      Sotis, Sirio y Canope: Sotis o Sothis era una estrella de gran importancia para los egipcios. No se conoce realmente a qué estrella del firmamento se trata, pero hay muchos motivos para pensar que se trata de Sirio. 
  • ISIS: ¿Todos los años? Salvo cuando tus aguas desaparecen. Los dioses escuchan entonces las súplicas de los hombres y reparan las desgracias que tu ausencia impone a Egipto: la sequía.
  • NILO: Eso era en otro tiempo. Hoy las cosas suceden de otro modo.
  • ISIS: ¿Por qué?
  • NILO: Pero, ¿quién habla así en medio de la noche?
  • ISIS: Unos me han llamado Juno, otros Belona, o Virgo.
  • NILO: ¿Y los egipcios?
Representaciones de la diosa Isis.
  • ISIS: Gracias a su sabiduría antiquísima ellos me llaman por mi verdadero nombre. Lo adivinarás cuando el coro de mis sacerdotisas, con brazaletes de oro, entonen el texto grabado en el friso de mi santuario.
  • CORO DE SACERDOTISAS: ¡Dueña de Nubia!¡Reina del Alto y del Bajo Egipto! Tú has revelado el poder de las mujeres. Eres la luz en el corazón de los hombres. Reina sobre las flamas, los vientos y el rayo.
  • HOMBRE: Tu poder iguala al de los hombres.
  • ISIS: Desde el Nilo hasta el Ganges, e incluso en Lutecia.
  • NILO: Te reconozco. Eres Isis la Venerable.
  • ISIS: Soy Isis, una diosa desdichada, pues en este caos de peñascos no encuentro mi Templo. Ha desaparecido engullido por tu corriente.
  • NILO: Te equivocas, Isis. Si te asomas a la novena ventana de la columnata, descubrirás la isla de Senem, denominada Bigeh por los hombres de hoy, isla rocosa que sufrió los primeros efectos de mis crecidas. 
[Isis pregunta a Nilo por las islas que rodean Philae, y qué destino les deparó la subida de las aguas. Llegado el momento, Isis pregunta si su Templo también fue engullido por las aguas, a lo que Nilo responde:]
  • NILO: Senem existe aún. Fíjate Isis, no ha cambiado nada. Está a salvo. Mira:
[En este instante, se iluminan los pílonos principales del templo, creando un efecto de majestuosidad].
  • ISIS: ¡Oh! Es maravilloso.
  • NILO: Tú, que eres la diosa de estos parajes, volverás a ver y a escuchar lo que los hombres sólo pueden imaginar. Aquí podrás leer las obras de tu suntuosa biblioteca, y cuando entres en el patio del templo hallarás a la izquierda el peristilo del Mammisi, lugar gozoso donde alumbraste a tu hijo Horus, el niño con el dedo siempre en la boca.
  • ISIS: Sí, lo recuerdo.
  • NILO: Lo creaste para la eternidad. Mira y escucha [Se oyen pasos]. El centinela, sacerdote de las constelaciones, sube ya a ocupar su puesto en lo alto del pilón.
  • SACERDOTE: He desgranado las horas nocturnas y las estrellas palidecen ahora. La noche se desvanece. Encienden las luces. En el Templo se reanuda la vida. ¡Que preparen la primera comida de la diosa!
  • NILO: Isis, ¿qué miras?
  • ISIS: Estos rostros hundidos, ¿quién se ha atrevido?
  • NILO: Los cristianos también estuvieron en Philae. Su nueva fe les ofuscó. Pero, entremos en el Templo. Ha amanecido ya. Puedes verlo tú misma, Isis. No ha cambiado nada. ¡Mira!.
  • ISIS: Sí, ya veo. Detrás de las columnatas hacen los preparativos para la procesión. Mis sacerdotes visten de lino. Mis músicos de largo. Mis portadores de ofrendas se cubren con sus calembés. En sus hombros llevan perfumes, flores y gacelas del desierto.
  • NILO: Al cruzar esa puerta, la leyenda de Isis y Osiris renacerá. Tal y como está grabada en estos muros. Tal y como eternamente se repite. Asistamos a ella.
  • HOMBRE: Unas generaciones caminan, se suceden. Otras entran en la inmortalidad, procesión ineluctable que se desarrolla así desde hace milenios. Nadie regresa para decirnos como son allí los seres y las cosas. Decidnos que descansan nuestros muertos y nuestros corazones se apaciguarán hasta que nos llegue la hora de reunirnos con ellos. ¿Queréis saber lo que representa la duración de nuestra estancia en la Tierra? Apenas el espacio de un sueño. Apenas el tiempo de un sueño. Sí, de un sueño.
  • NILO: Vosotros que escucháis mi voz, vosotros que venís desde los cuatro rincones del mundo para admirar la joya de Egipto, la joya que un marinero francés llamó “Perla de Egipto”, entrad ahora en el Templo de Isis, la diosa de Philae.
(hacer clic en el enlace para ver el vídeo)
En este acto se nos relata de voz de sus protagonistas el mito de Isis y Osiris, que ya conocemos de visitas anteriores en estos días, pero que, dada su importancia primordial en este templo, resumimos a continuación:

"Se remonta a los orígenes de la civilización faraónica. Relata la leyenda de la gran diosa, esposa de Osiris, y su peripecia, a lo largo y ancho de todo el país, en busca de los trozos dispersos del cuerpo de su marido, asesinado y desmembrado por su hermano Set. Tras reunir todos los trozos de su cuerpo, Isis lo momificó y enterró, y logró finalmente devolverle la vida por medios mágicos. Transformada en oca, se hizo fecundar por él y dio a luz a Horus, el sol encarnado en la tierra por el faraón..." 
  • NILO: ¡Oh, diosa! Mira la roca sagrada. En el umbral del templo, en granito está inscrita, y se perpetúa la memoria de los hombres.
  • SACERDOTE: Que las voces del coro vibren entre las rocas milenarias de estos techos.
  • MUJER: Has despertado, Isis. Estás en paz. Las mujeres danzan para ti y tocan el arpa, el laúd, el pandero.
  • SACERDOTE: Yo, Gran Sacerdote del Templo de Isis, ordeno que sean traídas dos muchachas vírgenes y puras de cuerpo, que les sea colocada una gran peluca y que sobre los hombros lleven impresos sus nombres, esos nombres que excitan nuestros corazones.
  • NILO: Así fue como el teatro, nacido de una ceremonia religiosa, se manifestó en tu honor, Isis.
En la base del segundo pílono, hay una gran roca de granito tallada en forma de estela; conmemoraba la donación al recinto de Isis de un terreno de unos 120 kilómetros al sur de Asuán, el Dodecasceno.
  • MUCHACHA 1 (Isis): Yo haré el papel de Isis Perfumada de Loto.
  • MUCHACHA 2 (Neftis): Y yo el de su hermana Neftis. Habla, Isis, pareces turbada.
  • ISIS:  Oh, hermana mía, ¿cómo no voy a estarlo? Es espantoso.
  • NEFTIS: Habla.
  • ISIS: Nuestro hermano, Seth…
  • NEFTIS: …mi esposo…
  • ISIS: Ha cometido un crimen abominable.
  • NEFTIS: Qué me dices ¿otro desastre?
  • ISIS: Ya sabes la envidia que le tiene a Osiris, un dios justo y bueno…
  • NEFTIS:…que es a la vez tu marido y tu hermano…
  • ISIS: …también es hermano tuyo,
  • NEFTIS:…así consta en la leyenda divina..
  • ISIS: pero no me interrumpas, que pueda contarte su crimen. Seth invitó a Osiris y a otras setenta y dos personas a un gran banquete. A los postres, ordenó traer un arca lujosamente decorada. Escúchale, haré que oigas su voz:
  • SETH: Ofrezco este cofre a quien se introduzca en él y lo cubra con su cuerpo perfectamente.
  • ISIS: Sólo Osiris lo encontró a su medida, pero no había hecho más que tenderse cuando…
  • SETH: ¡Vamos! Cerrad la tapa y arrojad el arca al Nilo. La corriente se lo llevará. 
  • ISIS: …y así lo hicieron.
  • NEFTIS: ¡qué atrocidad!
  • ISIS: Salgamos a buscar el cuerpo de Osiris.
  • NEFTIS: Llegaremos al mar si es necesario...
  • ISIS: …e incluso más allá…
  • NEFTIS: Así consta en la leyenda divina.
  • NILO: …Osiris, dios de la tierra y de las fuerzas vegetales, renacerá de la muerte.
  • ISIS:  Igual que la tierra egipcia que, tras su muerte anual…
  • NILO: …brota de nuevo a la vida.
  • ISIS: Así fue. Partí con mi hermana Neftis.
  • NILO: Escuchemos lo que aconteció después:
  • ISIS: Has oído esta historia cientos de veces.
  • NILO: Sí, y no me canso.
  • NEFTIS: Buscamos el cuerpo de Osiris. En Byblos encontramos el ataúd. Un árbol le abrazaba ya con su tronco y sus raíces. Yo logré que el rey nos lo entregara, pero Seth, mi esposo y hermano, se enfureció y vino, descuartizó el cuerpo de Osiris en catorce trozos y los dispersó por todo Egipto.
  • NILO: En realidad eran dieciséis, y los arrojó a mis aguas.
  • ISIS: Lo sabes de sobra, ¡oh, Nilo!, existen varias versiones. De todos modos, uno de los trozos faltaba. Se lo había llevado el pez siluro.
  • NEFTIS: Vamos, continuemos nuestra búsqueda. Los buscaremos por todo el mundo, y los encontraremos.
  • ISIS: Yo recompondré el cuerpo de Osiris, lo embalsamaré y con el batir de mis alas daré un nuevo instante de vida a Osiris.
  • NEFTIS: Y lo resucitarás con el batir de tus alas. Las plantas volverán a vivir.
  • ISIS: Osiris me fecundará y yo alumbraré a Horus aquí mismo, en el secreto del Mammisi.
  
Al fondo, el mammisi, con las columnas de Hathor.
Dos de las columnas con cabeza de Hathor que forman el mammisi.
  • NEFTIS: Tu hijo reinará sobre Egipto y sobre el Universo entero.
  • SACERDOTE: Isis, tú eres la esposa fiel, aún más allá de la muerte.
  • ISIS: Más allá de la muerte.
  • SACERDOTE: Voy a romper ahora el precinto de barro, abriré el Tabernáculo, el Tyet de Isis. Isis: el décimo día comienza. Acomódate en la barca sagrada. Te conducirá a Senem para que hagas tus libaciones de leche. Sé agua de vida ante la tumba de Osiris. Luego, depositarás las ofrendas sobre las 365 tablillas a fin de que los campos y los bosques florezcan de nuevo.
  • ISIS: Así lo haré. Osiris es la perfección. El espíritu mismo de la vegetación.
  • SACERDOTE: ¡Que callen los panderos! Philae es de los vivos, pero Senem, la isla pura está consagrada al dios muerto, el dios asesinado, vencedor de la parca, por la gracia de Isis. ¡Que nadie bata los panderos ni toque la flauta! ¡Silencio! En Senem ningún pájaro será atacado, ningún pez será asesinado.
  • ISIS: ¿Ni siquiera el que devoró la divinidad de Osiris?
  • SACERDOTE: Ni siquiera ese, puesto que con el batir de tus alas, has devuelto la vida a tu esposo. Perdónale Isis, tú que después de la muerte de Osiris juraste dispensar sólo favores.
  • ISIS: Le perdono.

La sala hipóstila de Philae.
  • SACERDOTE: Escucha este silencio. Tu barca ha llegado a Senem, Abaton La Inaccesible. Comienzan las libaciones.
  • ISIS: Los cristianos.
  • NILO: Sí, vienen por mis aguas arriba.
  • ISIS: ¡Qué parecidos sus cantos a los que me glorifican a mí!
  • NILO: Es el eterno retorno de la historia, ¡Oh, Isis! Ven, penetremos ahora en la sala de las diez columnas, la sala que los griegos llamaron hipóstila. Pasaremos ante tu santuario, tu rostro te acogerá diez veces reproducido. Ven. Después…
  • ISIS: ¿después?
  • NILO: …recorreremos después el Templo de Hathor. También ella amamantó a tu hijo Horus.
  • ISIS: Hathor es otra de las apariencias que tomo yo, Isis, La de los mil nombres. En ella descanso.
  • NILO: Vamos, está esperándonos…

Al fondo, el Sancta Sanctorum del Templo de Isis. La estatua de la diosa se conservaba en un naos de piedra y los sacerdotes la sacaban cada diez días en la barca sagrada para dirigirse en procesión hasta la isla de Biggeh a fin de revitalizar a Osiris.

(hacer clic en el enlace para ver el vídeo)
Presentación de Hathor; descripción del proceso de traslado del templo y relatos de los sucesivos moradores de Philae a lo largo del tiempo.
  • CORO DE SACERDOTISAS: La alegría habita estos lugares. [...] están alborozados. Hathor, ¡qué bello es tu rostro! Hathor, reina de la alegría y del júbilo. Has vuelto a Philae. La estrella Sothis reaparece.
  • NILO: Ahí está, en la vertical exacta del sol naciente. Su centelleo anuncia el primer amanecer del año, el regreso de Osiris. Mirad, el cielo se pone rosa. El sol, gran loto de oro, se eleva al mismo tiempo sobre mis aguas.  Ahora que la señal ha sido dada, puedo invadir Egipto. Ofrecerle el bautismo de mis aguas. Prodigaré mis riquezas, mi lodo dejará los campos empapados, regará las semillas y las cosechas serán fabulosas.
  • ISIS: Radiante claridad, sacias nuestros corazones.
  • NILO: El agua de la vida se acerca, Hapi, la inundación cubre Nubia y Egipto.
  • ISIS: ¡La vida! ¡Por fin, la vida!
  • NILO: ¿Ves, Isis? Nada ha cambiado. Ha amanecido de nuevo sobre el Templo dorado de la diosa Hathor. Salúdala.
  • ISIS: Hathor, te escuchamos. Tú que eres yo misma, eres también la madre del Halcón Divino y del Sol, que portas gloriosamente entre tus cuernos.
Los arquitectos: Los primeros monumentos, muy modestos, de la isla de Philae, la "Perla de Egipto" corresponden a los períodos etíope y saita. Nectanebo I, uno de los primeros faraones de origen egipcio, hizo construir después algunos edificios, entre los que destacan un pabellón y la puerta monumental del primer pílono del templo de Isis. Los ptolomeos, herederos de Alejandro Magno, construyeron más adelante la mayoría de edificios de Philae. Los romanos, por último, agregaron algunos elementos y aportaron nuevas decoraciones al conjunto.
  • HATHOR: (suspiro)
  • ISIS: ¿Suspiras? Nadie lo hubiese imaginado en ti, diosa de la alegría, la danza y el júbilo. Mira tu capilla, ¡qué alegre parece bajo la luz del alba!.
  • HATHOR: Fíjate en tu santuario, Isis, antes de admirar el mío. ¿Aún crees que suspiro sin motivo? Tus pilones me aplastan. Yo estaba en Philae cuando el rey Nectanebo ordenó construir tus pilones y tu sala hipóstila. Conscientes de ese olvido, dos reyes Ptolomeos, el VI y el VIII, me levantaron este pequeño templo. Más tarde, Augusto el romano, decoró los muros para consolarme.

Imágenes del pequeño templo de Hathor en Philae.
  • ISIS: ¿Consolarte?
  • HATHOR: Claro, aquí todo exalta tu gloria, no la mía.
  • NILO: Pero si es casi siempre la misma. Eres injusta, Hathor. Lee lo que está grabado en tus muros y columnas. Mis aguas lo han acariciado.
  • ISIS: Otros santuarios son tuyos, Hathor. En Tebas, en Déndera, eres la diosa de las montañas preciosas y los países lejanos.
  • HATHOR: ¡déjame Philae!
  • NILO: Todos los años te hemos implorado que vuelvas a Philae, de donde tantas veces te has ausentado. En tiempos tu regreso era acogido con flores, danzas y música. Escucha a tus sacerdotisas de senos firmes y cabelleras rizadas. Mira cómo acogen a Hathor, la distante, ahora que de nuevo has vuelto a Philae.
  • ISIS: Siempre serás la bienvenida. La isla toda exultará siempre que vuelvas.
  • HATHOR: Sí, es cierto. Reconozco ese alborozo. Vuestras palabras confortan mi corazón.
  • NILO: Hathor está ya más tranquila.
  • ISIS: Hathor estará más tranquila pero yo, Isis La Grande, no puedo habituarme al cambio, al desplazamiento de mi santuario.
  • NILO: Pues deberías estar agradecida a los hombres. Tu templo ha vuelto a ser como era, a la vista está, y tu isla conserva la forma del pájaro aquél cuyo batir de alas reanimó a Osiris.
  • ISIS: Sin duda, pero las lágrimas que yo derramaba por mi esposo martirizado alimentaban entonces tus crecidas. Y ahora tus crecidas no son más que un recuerdo en Egipto, un recuerdo que se difumina de generación en generación.
  • NILO: ¡Alégrate! Las presas que retienen mis aguas han roto la poesía cara a la imaginación de los hombres, es cierto, pero qué importancia tiene eso si yo, el río que nace en el corazón de África, soy ahora el granero de Egipto.
  • ISIS: Antes no hablabas así. Antes te gustaba nutrir las tierras de tu alrededor, tú ¡oh, Hapi! que has dado Egipto al mundo.
  • NILO: Y ahora lo doy a los propios egipcios. ¿Acaso no puedo ser tan cambiante como mis aguas, que pasan del verde de las riberas sudanesas al rojo de los lodazales africanos?
  • ISIS: Cuando te desbordabas tus riberas revivían.
  • NILO: ¡Derrochaba mis riquezas! Más de la mitad de mi caudal acababa en el mar. Era o demasiado generoso o demasiado avaro. Y cuando no me desbordaba el hambre era terrible. Pero hay más, sí. La luz y la energía que producen mis aguas hirvientes mejoran la vida en Egipto.
  • ISIS: Pero, ¿por qué te has dejado domar?
  • NILO: ¿Acaso no ha sido en interés de todos? Los años no pasan en balde. Es duro un recorrido de 6.600 kilómetros, como dicen ahora. Han hecho bien.
  • ISIS: ¿Quién ha hecho bien?
  • NILO: Los hombres. Los hombres y mujeres de todo el mundo que se han puesto de acuerdo para salvar tu templo y traerlo hasta aquí.
  • ISIS: A mí me gustaba ver su reflejo en tus aguas.
  • NILO: No estoy tan lejos.
  • ISIS: Pero ya no entras en mi casa.
  • NILO: Es mejor así.
El traslado del Templo: La mayoría de edificios sagrados estaban pintados de vivos colores que todavía se podía apreciar en pleno siglo XIX, y que posteriormente han desaparecido a causa de las inundaciones anuales que provocaba el agua liberada por la primera presa de Asuán, construida en 1898. Después, con la puesta en marcha de la alta presa de Asuán en 1964, los templos quedaron sumergidos de modo permanente. Así pues, hubo que salvar los templos de Philae siguiendo el procedimiento empleado anteriormente con los demás monumentos de Nubia. Se barajaron varias opciones, entre ellas la de preservar la isla, in situ, mediante la construcción de presas entre los islotes de la catarata.


Finalmente se optó por desmontar los monumentos y transferirlos a otra isla cercana, Agilkia, previamente remodelada para que tuviese la forma original de Philae. Se construyó un largo dique alrededor de la isla y después se bombeó el agua hasta dejar el terreno completamente seco. Las obras se prolongaron desde 1972 hasta 1980 y hoy en día Philae no sólo existe sino que sigue siendo uno de los lugares más mágicos de Egipto, pese a la pérdida irremediable de los colores de los santuarios.

  • ISIS: ¿Por qué mejor?
  • NILO: Porque al abrazar tu santuario mis aguas socavaban tus columnas, te agredían. Tus pilones habrían acabado derrumbándose. Tus imágenes de suaves colores habrían desaparecido, y tus grafiti, esas voces de antaño, se habrían borrado. Egipto apeló entonces a las naciones, unidas en su admiración de la más brillante civilización. Philae, al igual que Abu Simbel y los demás templos, debía ser rescatada de mis aguas. Fue una gran prueba de solidaridad del mundo entero. Primero, esas cajitas mágicas con memoria inventadas por los hombres de hoy, fijaron los más pequeños detalles de tus piedrasLlegaron luego los ingenieros y los obreros, tan fuertes como los constructores de las pirámides, rodearon con una cintura de acero y un muro de arena, los templos de Philae, encenagados en barro. Me retuvieron fuera de ese gigantesco sarcófago moderno, y su trabajo de titanes comenzó. Máquinas de otro mundo levantaron 40.000 bloques de toneladas y toneladas de peso con la misma delicadeza con que tú, Isis, me miras ahora. E hicieron el milagro. Philae está aquí, a salvo de las aguas. Hoy, nadie diría que en este lugar sagrado ha habido el menor cambio durante dos milenios.
  • ISIS: Pero, ¿para qué todo eso?¿para preservar inscripciones insólitas?
  • NILO: En absoluto, diosa mía. No sólo para salvar los textos grabados en tus muros, sino también el recuerdo de su presencia, pues mi corriente en su flujo y reflujo entre mis dos embalses habría silenciado poco a poco a cuantos te han adorado aquí. Escúchales: vinieron, mis aguas les reflejaron, y algunas noches vuelven para leer lo que ellos mismos grabaron antaño en tus muros.
  • VOCES: Yo estuve aquí, yo estuve aquí, yo estuve aquí, yo estuve aquí…
    • NECTANEBO: Yo, rey Nectanebo, construí tu templo para mayor gloria de mi reinado. Me he postrado ante ti, Isis, e incluso ante ti he danzado.
    • PTOLOMEO PHILADELPHO: Y yo, Ptolomeo Philadelpho, coloqué la última piedra y adoré a Isis.
    • PTOLOMEO NEO DIONISIO: Ptolomeo Neo Dionisio ejecutó aquí a cien prisioneros y ofreció sus cabezas a la diosa.
    • ISIS: Una ofrenda que yo no deseaba.
  • VOCES: Yo estuve aquí, yo estuve aquí…
    • HOMBRES DEL SUR: Nosotros, hombres del sur, llegamos hasta Egipto para ver los dominios de Isis en los confines de la África profunda.
    • NARRADOR: ¡Cuántas veces no habrá cambiado Philae de dueño! Vinieron los romanos, vencieron a los Nobades expulsaron a los Bleminges. Philae llegó entonces a su apogeo.
    • CLEOPATRA: Y yo, la Gran Cleopatra…
    • MARCO ANTONIO: Yo, Marco Antonio hice a Cleopatra Reina de Egipto…
  • VOCES: Yo estuve aquí, yo estuve aquí…      
    • LUCIO TREBELIO REMULO: Yo, Lucio Trebelio Remulo, llegué a Philae tras una larga marcha.
    • CAYO CORNELIO GALO: Y yo, Cayo Cornelio Galo, caballero romano, vencí al enemigo en dos batallas campales.
    • LUCIO TREBELIO REMULO: Cuando César fue nombrado cónsul por tercera vez, yo traje mis ofrendas a Isis e hice acto de adoración.
    • TRAJANO: Trajano construyó este templete, símbolo eterno de Philae. Sus cuatro columnas perduran en la memoria de cuantos han recalado aquí.
El Quiosco de Trajano: Nos recrearemos ahora visualmente en El Quiosco de Trajano, a pesar de que las fotos no son de la mejor calidad posible. 
La que dejó nuestro paisano es quizás la construcción más característica y diferenciadora de Philae. 
Una sencilla estructura de 14 columnas con capiteles de flores sin techo en la actualidad aunque posiblemente lo tuviera en su momento de madera, en una inusual combinación de este material con la piedra. 
Su función sería la de acoger las barcas procesionales y servir de punto de acceso al templo desde el embarcadero. 
Posiblemente, todo este este edificio estuviera en su época cubierto por un gran toldo de tela creando un agradable centro de recepción para los visitantes que llegaban a Philae.
  • NARRADORES: Este es el remanso de la navegación sagrada…aquí descansa el faraón…quien hasta aquí llegó para adorar a Isis, conoció el destino feliz.
  • VOCES: Yo estuve aquí, yo estuve aquí…
    • BLEMINGES: Nosotros, los Bleminges, guerreros terribles, hicimos estragos, pero nos postramos después ante tu estatua, Isis.
    • MAXIMINO: Yo, Maximino, general en jefe de los ejércitos de Egipto, autoricé a los Bleminges a que todos los años, llevaran la estatua de Isis a la baja Nubia, puesto que la diosa les protegía.
     Los últimos días de Philae: En el año 383 de nuestra era, el emperador romano Teodosio decretó la prohibición de todos los cultos paganos y la destrucción de los templos ajenos a la religión cristiana. Philae se salvó de la prohibición por razones políticas, ya que el gobernador de la región temía una insurrección de los blemios (bleminges o blenmiges), población nubia salvaje y belicosa pero muy ligada al culto de Isis. Así pues autorizó la supervivencia de Philae y los blemios pudieron seguir año tras año sacando la estatua de Isis para venerarla y después llevarla de vuelta al templo. Ese fue el último bastión de la religión egipcia, pero en 540, el emperador bizantino Justiniano hizo detener a sus sacerdotes y trasladar las estatuas a Constantinopla. La civilización del antiguo Egipto tocaba a su fin. Ya nadie podía descifrar sus jeroglíficos. No obstante, Philae no fue destruido sino transformado en iglesia y las efigies de los antiguos dioses fueron martilleadas o revocadas para dar paso a las imágenes de los santos.
  • NARRADOR: Sobre las aguas del Nilo, la barca mece suavemente el ídolo de Isis, el sacerdote se coloca ante el pedestal, acompañamos a la diosa hasta lo que llamamos su segunda casa, su patria nubiense. Todos los años vuelve a Philae, a la isla bendita que une y separa a Egipto del resto de África.
  • NILO: Regiones de las que soy arteria vital. Desde el sur hasta el norte. Desde los grandes lagos de África hasta el Mediterráneo.
  • NARRADOR: Más tarde, Justiniano ataca a los Bleminges, y se lleva tu estatua, Isis [...].
  • VOCES: Yo estuve aquí, yo estuve aquí…
  • NARRADOR: El cristianismo se implanta en el mundo, pero las tribus de Nubia y Sudán peregrinan aún hasta aquí y los sacerdotes las reciben.
  • ESMET-AKHON: Yo, Esmet-Akhon, fui uno de los últimos sacerdotes que mantuvieron el culto de Isis frente al cristianismo y que veneraron a Mandulis, hijo de la Diosa, Nubia de Horus) en Nubia.
  El último jeroglífico: El templo de Isis tiene el honor de albergar en su interior la que se cree que es la última inscripción jeroglífica de todo Egipto. Datada en el año 394 d.C. (época romana tardía) y realizada un 24 de agosto (primer día epagómeno y cumpleaños de Osiris), el grabado de "Esmet-Akhom" se trata de una invocación al dios kushita Mandulis. A la izquierda, la imagen de un faraón de la que sólo la corona ha escapado a la piqueta de moradores posteriores del templo. Se trata de la corona "Hemhem" o Corona de "Triple Atef" que representa el triunfo y el poder del Sol (Ra). 

  • TEODOSIO DE PHILAE: Yo, obispo Teodosio de Philaé, erigí la cruz en el templo de Isis e hice martillear los relieves voluptuosos de las diosas de otros tiempos, mujeres con vestidos transparentes, y pechos agresivos. Eran para nosotros objeto de escándalo.
  • ISIS: ¿De verdad fue él?
  • NILO: Si no, fueron los frailes. Pero olvidémoslo. También ellos oraron en tu templo aunque ante su cruz. Escucha lo que ocurrió después.
  • NARRADOR: Después de Jesucristo, la inundación se repitió 550 veces. El templo de Isis fue violado por orden de Justiniano. Las puestas del santuario forzadas. Los grandes sacerdotes golpeados y expulsados. Sin embargo, no terminó ahí la historia de Philae, la perla de Egipto. La hora del Islam sonó, y alcanzó las orillas de Philae. A su alrededor, los minaretes [...] apuntan al cielo. En el centro de la isla, como un símbolo, está situada la tumba de un jeque que unió a todos los creyentes. El lugar se convirtió entonces en [...]. El alcázar pasó a ser de Anas El-Wegud.
  • ANAS EL-WEGUD: Yo, Anas El-Wegud amaba con toda mi alma a la hija del sultán. Se llamaba Sarah El-hawat (¿?) y su belleza [...] hasta perder el apetito. Fui al desierto. Mis compañeros fueron allí los animales salvajes. Su amistad me sostuvo. Un fraile descubrió el lugar donde mi amada estaba prisionera, aquí en Philae. Y como había sido bueno con los animales, el cocodrilo y los pájaros se compadecieron de mi [...]. Al llegar a Philae supe que la sagaz y habilidosa Sarah había logrado escapar trenzando una cuerda con sus vestidos. Por fin la hallé escondida no muy lejos de aquí [...].
  • NILO: Los conquistadores se suceden. Los soldados de Napoleón también inscriben sus nombres en estas piedras. Y como hicieron en Lúxor, presentan sus armas conmovidos ante tanta belleza. Afortunadamente, esta invasión tuvo otras consecuencias. Escuchad:
  • CHAMPOLLION: Yo, Champollion, primero de un extenso linaje de egiptólogos de todos los países, he descifrado la historia grabada en tus muros. Grabada en el obelisco de Philae, grabada en la piedra de Rosetta. Tu historia.
Obeliscos por el mundo: Justo delante del primero de los pílonos se situaban dos obeliscos. Hallados en 1815, uno de ellos fue adquirido por William John Bankes y actualmente permanece en los jardines del que fue su palacio: Kingston Lacy, en Dorset (Reino Unido). El transporte se llevó a cabo con la ayuda del aventurero Giovani Belzoni. Se encuentran en el obelisco dos inscripciones: una en egipcio mediante jeroglíficos y otra en griego antiguo. Al comparar ambos textos, aunque no eran traducciones una de otra, Bankes creyó reconocer los nombres de Ptolomeo y Cleopatra en caracteres jeroglíficos (sus cartuchos). Su identificación, tiempo más tarde, fue confirmada por Thomas Young y Jean-François Champollion, y el obelisco le fue sumamente útil a Campollion para el desciframiento que llevaba a cabo de los jeroglíficos egipcios. Las inscripciones registran una petición de los sacerdotes egipcios en Philae y la respuesta favorable por parte de Ptolomeo VIII y las reinas Cleopatra II y Cleopatra III. Los documentos están fechados entre 118 y 117 a.C. La casa ahora pertenece a la Fundación Nacional para Lugares de Interés Histórico o Belleza Natural y el obelisco actualmente se encuentra en sus jardines.
Geograph-1789450-by-Eugene-Birchall.jpg
  • NILO: Isis, todos rinden homenaje a tu belleza. Tu nombre está presente y reina en el mundo desde siempre.
  • NARRADOR: El sol se pone, Isis.
  • MUJER: Durante todo el día, hombres y mujeres han venido a adorarte.
  • HOMBRE: Por ti existe todo. Gobiernas sobre la luz y las flamas.
  • MUJER: Por ti existe todo. 
  • HOMBRE: Tú, que has dado la inmortalidad al gran Osiris.
  • MUJER: Sí, por ti existe todo.
  • NARRADOR: Donde el desierto muere, Philae renace. Philae surge como un espejismo en toda su eterna belleza. 
  • MUJER: Philae, musa de los confines de Nubia, ha sido rescatado de las aguas...y como en el más remoto pasado, dentro resplandece con el fulgor de mil soles para iluminar a los peregrinos de la belleza y de la fe.
Y EL TEMPLO SE ILUMINA POR COMPLETO...
...acabando aquí el espectáculo de luz y sonido de Philae. Volvemos en barca a la motonave. Un espectáculo de danzas nubias en el barco y a descansar, que al día siguiente nos toca un plato fuerte del viaje.






 ¡Hasta el próximo capítulo!

Referencias:

No hay comentarios: